Primer caso de tales acusaciones en la Isla

“Háblate con Peluquín” era la respuesta que recibían los turistas y parroquianos locales en decenas de bares y clubes nocturnos en el área del Condado, cuando procuraban por un contacto para poder saciar su apetito sexual con niñas menores de edad o con jóvenes adultas.

Tras el pedido surgía una servilleta con un escueto número de celular escrito a mano o simplemente le decían “vete al Star Latin y pregunta por Peluquín, él siempre está allí”.

Y es que la red de prostitución que operaba Rommel Cintrón Pons, alias ‘Peluquín’, era conocida por numerosas personas que, por su trabajo, interactuaban a diario con turistas y consumidores locales en el Condado.

Una hora de sexo con una de las bellas chicas de Peluquín costaba $1,500 y en la oferta de la red de prostitución había jóvenes adultas y menores de edad, las cuales se presume son residentes de la zona metropolitana.

“A Peluquín lo conocía todo el mundo en el Condado. A él lo podías contactar por un referido de otra persona o a través de su página electrónica en internet, donde ofrecía sus servicios. También lo podías encontrar en el negocio Star Latin (en el Condado). El negocio no es de él, pero él siempre estaba allí”, dijo Rebecca González, directora de la división de pornografía infantil del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

González sostuvo que la información obtenida por ICE indica que Cintrón Pons llevaba cerca de 10 años con la red de prostitución y que diariamente podía coordinar hasta tres encuentros sexuales.

Pero el martes 12 de julio el floreciente negocio de Cintrón Pons llegó a su fin cuando agentes de ICE lograron arrestarlo luego de que llegara en su auto a una residencia en Río Grande donde habría una cita sexual. El proxeneta llegó acompañado de cinco chicas, de las cuales tres eran menores de edad.

De acuerdo con González, Cintrón Pons fue arrestado por tres cargos federales de tráfico sexual de menores de edad. Indicó que estos cargos representa la primera acusación por prostitución infantil que las autoridades federales realizan en Puerto Rico.

“Estos son cargos de trata humana. Es la primera vez que se radican en Puerto Rico”, confirmó González.

La funcionaria indicó que en este momento no se tiene conocimiento de otra red de prostitución como la que operaba Cintrón Pons, pero no descartó que exista y que haya menores implicadas.

El descubrimiento del negocio que operaba Cintrón Pons surgió de una persona que voluntariamente reveló el funcionamiento de la red a los funcionarios de ICE. Según la declaración jurada de la agente Yanixa Pérez, quien participó en el arresto el martes de Cintrón Pons, el pasado 5 de julio se recibió la confidencia de parte del informante, sobre una red de prostitución que incluía menores de edad.

El informante, que no es identificado en el documento, indicó que Cintrón Pons promovía sus servicios a través del negocio Star Latin y de su página electrónica http://www.mundoanuncio.com, la que se accesaba mediante la introducción de la clave “masajes eróticos”.

En el documento se indica que tras contactar a Peluquín por teléfono el hombre respondía, “servicio”, y los futuros clientes debían responder con la expresión, “sin pelo”, si deseaban una joven preadolescente; y, “con pelo”, si preferían adolescentes.

También se señala que el 6 de julio, en un restaurante en Río Grande, el informante le solicitó a Cintrón Pons el servicio de cinco prostitutas menores de edad para cinco clientes de nacionalidad colombiana que llegarían a la Isla el 12 de julio. Cintrón Pons indicó que como los clientes eran colombianos les cobraría $1,700 por cada joven “por dos o tres horas de servicio”. También indicó que le pagaría $500 a cada una de las jóvenes. Además, la declaración jurada sostiene que las jóvenes contaron a los agentes que debían satisfacer a los clientes en lo que ellos quisieran y que Cintrón Pons les pagaba $100.

González dijo que los encuentros sexuales se realizaban en distintos apartamentos y que se desconoce si pertenecían a Cintrón Pons. Señaló que las tres menores de edad provienen de sectores de escasos recursos de la zona metropolitana y que Cintrón Pons las reclutó “en la calle”.

La oficial explicó que el dueño de la red no tomaba ningún tipo de medida para garantizar la seguridad de las menores y que incluso “les cobraba $1 por cada condón”. Agregó que hasta el momento se entiende que el acusado operaba él solo la red, pero no se descarta que haya más implicados.

La vista preliminar y de fianza está pautada para el 18 de julio. González dijo que en dos semanas un gran jurado acusará formalmente a Cintrón Pons.

La secretaria de la Familia, Yanitsia Irizarry, reveló que su agencia estuvo involucrada en la investigación de este casos y “al momento nuestro personal está realizando evaluaciones individuales a las familias de las menores”. La funcionaria también exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier situación relacionada con maltrato de menores.

Por su parte, el teniente Luis Martínez, director de la división de delitos sexuales de San Juan, sostuvo que se sorprendió del uso de menores de edad en negocios de prostitución. “La Policía no ha recibido información sobre eso, pero no descarto que esté ocurriendo y que haya más menores metidas”, dijo Martínez.