Casi una década después de que comenzara la búsqueda de Osama bin Laden por parte del gobierno de Estados Unidos, entonces encabezado por George W. Bush, por fin la mayor potencia militar del mundo fue capaz de ubicar y matar a este presunto líder de la organización acusada de terrorismo, al Qaeda. En si resulta un tanto difícil de creer que en tanto tiempo las agencias de inteligencia del gobierno estadounidense, aliadas a las de prácticamente todo el mundo, no hubiesen podido detener a bin Laden. Pero esta duda se refuerza si tomamos en cuenta que desde hace tiempo ya había denuncias en torno a la ubicación de este ícono del terrorismo contemporáneo, y apuntaban a Pakistán. La OTAN  aseguraba que Osama vivía plácidamente en este país.

Hoy, 9 años y 3 meses después de instaurada la cacería en su contra, Osama bin laden fue supuestamente sorprendido en Abottabad, Pakistán,. Un escenario bastante lejano a las supuestas cuevas o búnkeres subterráneos en las que permanecía guarecido, eludiendo a las fuerzas estadounidenses gracias a las densas montañas afganas o pakistaníes. La suma de elementos nos sugiere la posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos conocía desde hace tiempo la ubicación exacta de Bin Laden. Y si tomamos en cuenta lo anterior, resulta inevitable preguntarnos ¿Por qué ahora?  Una de las respuestas más obvias es que la operación que termino con la vida del ahora difunto líder de al Qaeda fue cronológicamente elegida para jugarse como una poderosa carta dentro de la estrategia electoral de Barack Obama con mitas a su reelección en 2012. Aquí lo interesante será estar pendientes de como afecta esta noticia a las encuestas de popularidad del presidente de Estados Unidos, y con ello tendremos un elemento más para seguir “especulando” en torno a la verdadera agenda detrás de la muerte de bin Laden.

Fuente: PijamaSurf