Todos sabemos que la práctica de utilizar marihuana medicinal está en boga hace tiempo en muchos países. La preocupación está en que un gran número de los “pacientes” intentan conseguir recetas en realidad simplemente por el placer de fumar, y no para aliviar algún dolor o afección. Esto podría acabarse, ya que un equipo de investigadores ha llevado a cabo una serie de experimentos y han podido dividir los componentes, por un lado los que alteran la percepción, y por otro lado los que calman el dolor.

Esto podría abrir las puertas a nuevas drogas parecidas al cannabis que no causarían alteraciones en la percepción. El cannabis es usado como un analgésico (por ejemplo en pacientes con enfermedades que producen mucho dolor, como ser el cáncer), pero puede producir alucinaciones.

El equipo de investigadores liderados por Li Zhang, ha demostrado que el THC (el principal compuesto del cannabis) se une a diferentes objetivos moleculares en las células para producir estos dos efectos nombrados anteriormente. Hace tiempo que se sabe que el TCH altera la percepción uniéndose molecularmente a células llamadas receptores cannabinoides tipo 1 (CB1). Zhan y su equipo han descubierto que el THC calma el dolor uniéndose a diferentes receptores de glicina en el cerebro.

A través de la experimentación en ratones, confirmaron que si estos receptores de glicina están ausentes, los animales experimentaron dolor en una prueba, incluso teniendo dosis de THC, lo que confirma que los diferentes efectos de la droga pueden ser separados.

Las declaraciones de Zhang al respecto del estudio fueron:

“Encontramos que este receptor de glicina puede ser un objetivo primario para desarrollar especies de cannabis sin el efecto psicoactivo.”

Otro profesional dedicado al estudio del efecto de la marihuana, Les Iversen, dijo:

“Este estudio es un importante avance en la larga búsqueda de la separación de los efectos intoxicantes del THC de sus deseados efectos médicos.”

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