Se trata de la peor crisis nuclear que haya afectado Japón desde las bombas atómicas arrojadas a Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial. Asimismo es la primera vez que ese tipo de amenaza nuclear se ha presentado en el mundo desde el desastre de la planta nuclear de Chernobyl, Rusia en 1986.

“El nivel parece ser muy alto, y sigue existiendo un riesgo muy alto de que la radiación aumentará aún más”, destacó Kan. “Estamos desplegando nuestros mayores esfuerzos a fin de impedir nuevas explosiones y nuevas fugas radiactivas”, agregó.

Tres reactores de la planta nuclear quedaron en una grave situación después del terremoto del viernes, perdiendo su capacidad de refrigeración y provocando una fuga radiactiva. Un cuarto reactor que no estaba en operación se incendió el martes y la radiación ha empeorado, indicó el secretario del Gabinete Yukio Edano.

Se apagó el incendio, pero aunque no estaba en estado de operación, se prevé que el cuarto reactor sea la fuente de un elevado nivel de radiactividad debido a la cantidad de hidrógeno que liberó provocando el incendio.

“Es probable que el nivel de radiactividad aumente considerablemente debido al incendio de la Unidad 4”, señaló Edano. “Ahora hablamos de niveles que pueden dañar la salud humana. Esta lectura tomada cerca del área donde se cree que están las fugas. A gran distancia los niveles podrían ser menores”, agregó.

Las autoridades dijeron que 50 trabajadores trataban de arrojar agua a los reactores a fin de enfriarlos. Indicaron que otros 800 trabajadores han sido evacuados. Los incendios y las explosiones de los reactores han herido a 15 trabajadores y a personal militar y han expuesto a 190 personas a elevado nivel de radiación.
Kyodo informó que un nivel de radiación nueve veces mayor del normal fue detectado brevemente en Kanagawa cerca de Tokio y que el gobierno municipal de la capital dijo que había detectado una pequeña cantidad de material radiactivo en el aire de la ciudad.

El balance de muertos a causas del terremoto y maremoto ascendió el martes a 2.400, cuando la policía confirmó la cifra aunque la crisis nuclear ha opacado las penurias de la población. Las autoridades dijeron previamente que por lo menos 10.000 personas han fallecido solo en la provincia de Miyagi.Millones de personas pasaron la cuarta noche con escasa comida, sin agua, ni calefacción bajo temperaturas casi gélidas.

 

 

 

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