En el sentido geológico, la India es como el “Bad Guy” de la escuela que siempre te quitaba la merienda, pero en este caso empujándose ella misma dentro de Asia, con el suficiente músculo como para presionar hacia arriba la Plataforma tibetana, hogar de las montañas más altas de la Tierra. Problemas políticos y una topografía escabrosa han mantenido a los científicos alejados de entender esta área donde los continentes colisionan, pero reciente información obtenida por satélites está supliéndolos de pruebas sobre cómo fue formado el “Techo del Mundo”.

Jeff Freymueller, del Instituto de Geofísica de los Estados Unidos, lidera un grupo de científicos que estudian uno de los más largos puntos débiles de la corteza terrestre, una falla de más de 1.900 kilómetros que forma el límite entre la plataforma tibetana y el inmenso valle al norte de ésta. La Falla de Altyn Tagh es lo que los geólogos llaman una Falla de Desgarre o Falla Transcurrente, donde el movimiento a lo largo de la falla es lateral en vez de ser de abajo hacia arriba.

Durante años los científicos sostuvieron que el rápido movimiento de la falla era el resultado de La India apretando y empujando la Plataforma Tibetana hacia el este en dirección al Mar de China. Evidencias encontradas en rocas que se desplazaron largas distancias a través de los años llevaron a algunos investigadores a creer que La India empujaba a la plataforma Tibetana hacia el este a un valor estimado de 20 milímetros al año.

Usando mediciones satelitales, Freyymueller y sus colaboradores descubrieron que la Plataforma tibetana se desliza hacia el este a un promedio de sólo 10 milímetros por año. Mientras que para la gran mayoría de la gente el tamaño equivalente al de una moneda de 10 céntimos no parece mucho, es suficiente para que los científicos reconsideren toda la teoría de cómo se formaron los Himalayas.

“Es una discrepancia muy, muy significativa”, comentó Freymueller.

La tasa más lenta de movimiento de la plataforma significa que La India no está empujando las montañas rápidamente hacia un lado. En vez de esto, La India actúa más como un coche quitanieves, forzando más y más tierra dentro de los Himalayas y elevando la plataforma.

De acuerdo a los equipos GPS posicionados en las alturas de los Himalayas,  estas montañas siguen creciendo. Un receptor GPS ubicado en un campamento de la cara sur del Monte Everest, a 7.925 metros, indica un aumento en la elevación de 5 milímetros cada año.