El presidente egipcioHosni Mubarak designó por primera vez en sus 30 años de gobierno a un vicepresidente, a elegir a su jefe de inteligencia y hombre de confianza Omar Suleiman, informó la televisión estatal de Egipto.

La designación de un vicepresidente en medio de las manifestaciones que han significado el mayor desafío popular a su régimen parecía ser un primer paso hacia el nombramiento de un sucesor.

Se advertía que Mubarak estaba preparando a su hijo Gamal para sucederlo, posiblemente en las elecciones previstas para los próximos meses. Sin embargo, había una fuerte oposición a una sucesión dinástica, de acuerdo con los reportes de la agencia AP.

Omar Suleiman, quien ha estado varias veces en Washington, goza de estima entre los funcionarios estadounidenses.

Antes de anunciarse la noticia, el vocero del Departamento de Estado P.J. Crowley dijo que Estados Unidos desea que el mandatario cumpla sus promesas de reforma, en medio de una violencia callejera generalizada. El gabinete egipcio dimitió en su totalidad por orden del mandatario.

“El gobierno egipcio no puede alterar las carteras ministeriales y quedarse luego satisfecho”, dijo Crowley en su cuenta de Twitter. “A las palabras del presidente Mubarak prometiendo una reforma, debe seguir medidas concretas”.

¿Quién es el nuevo vicepresidente?

Suleiman ha estado a cargo de algunos de los asuntos más delicados de la política exterior egipcia, como el proceso de paz israelí-palestino y las divisiones entre palestinos, según información de la BBC de Londres.

Su designación como vicepresidente sería la respuesta a uno de los interrogantes políticos más importantes del país: ¿quién será el sucesor de Mubarak, que tiene 82 años?

Al igual que Mubarak, Suleiman ha sido militar. Los cuatro presidentes que ha tenido Egipto desde la caída de la monarquía hace casi 60 años provinieron de las filas militares.

El mundo pide paz en Egipto

Estados Unidos dijo este sábado que el presidente egipcio Hosni Mubarak debe adoptar medidas concretas para lograr “una verdadera reforma”, poco después que designara a su director de espionaje como vicepresidente del país árabe.

El vocero del Departamento de Estado P.J. Crowley, dijo que a Estados Unidos le preocupa la violencia callejera -la policía disparó contra una nutrida manifestación de descontentos en el centro de El Cairo y mató por lo menos a una persona- y pidió a las partes que moderen sus ímpetus.
Tras cesar su gabinete y prometer cambios, Mubarak mantuvo una conversación de 30 minutos el viernes con el presidente Barack Obama, quien apeló al mandatario egipcio para que se abstenga de emplear la fuerza contra los manifestantes.

Por su parte la Unión Europea exhortó al presidente egipcio a que ponga fin a la represión de las manifestaciones a favor de la democracia y libere a los presos políticos.

En un aparente intento de distanciar al bloque del régimen de Mubarak, el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, dijo el sábado que la UE estaba “profundamente consternada” por la violencia creciente en Egipto.

Van Rompuy expresó esperanzas de que las promesas de Mubarak de efectuar reformas “se traduzcan en medidas concretas”.

La UE tradicionalmente mantiene relaciones estrechas con Egipto y con otros países de las costas occidental y sur del Mediterráneo.

Además también en Davos, Suiza, el primer ministro danés Lars Lokke Rassmusen anunció el sábado que la Unión Europea sostendrá una reunión el lunes sobre la situación en Egipto, mientras Amnistía Internacional aseguraba que la salida del gabinete no calmará las protestas contra el presidente Hosni Mubarak.