El Día Mundial del Hábitat, que este año se celebra el 4 de octubre, ha sido establecido por las Naciones Unidas en 1985 a través de la Resolución A/RES/40/202 para observarse todos los años el primer lunes de octubre. La idea de este Día es recordar que nuestros pueblos y ciudades son nuestro refugio y que somos responsables del futuro del mismo.

Para 2010 ONU-HABITAT ha escogido el tema: “Una mejor ciudad para una vida mejor”, dado que, tal como Inga Björk-Klevby, Oficial a Cargo, afirma: “tenemos que seguir perfeccionando nuestras ciudades, es decir, hacerlas mejores para quienes viven en ellas y para quienes han de nacer en un mundo que de aquí en adelante será predominantemente urbano”. Dicho tema encaja perfecto con la sede de la celebración que será la exposición mundial de Shangai, la primera dedicada al potencial y a los problemas de la vida urbana del siglo XXI.

Como afirma en su mensaje el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, “la celebración hace hincapié en las medidas y políticas que se podrían adoptar para mejorar el bienestar de 1.000 millones de personas que viven en barrios marginales y viviendas inadecuadas en el mundo”. Muchas ciudades han encontrados soluciones exitosas a los problemas que plantea la pobreza urbana, que van desde la contaminación hasta la cultura de las pandillas de delincuentes. La clave es reconocer “la importancia de la buena gobernanza, la prestación de servicios urbanos básicos para todos y el fomento de calles y espacios públicos en donde las mujeres y los niños se sientan seguros”. Del mismo modo, se debe reconocer que “una mejor ciudad ayuda a mitigar problemas mundiales como el cambio climático, al promover el uso racional de la energía y la sostenibilidad del medio ambiente”.

Por lo antedicho, el Día Mundial del Hábitat 2010 constituye una buena oportunidad para poner de relieve cinco pasos estratégicos que se pueden dar;

1. Mejorar la calidad de vida, especialmente la de quienes viven en barrios precarios y/o en viviendas deficientes. Para que todas las personas tengan una vida mejor, es fundamental ampliar el acceso a viviendas seguras y adecuadas y garantizar la seguridad en la tenencia y los servicios básicos y sociales como la salud y la educación.

2. Invertir en capital humano. Es una condición sine qua non para alcanzar el desarrollo socioeconómico y una distribución más equitativa de los beneficios que brindan las ciudades.

3. Promover oportunidades económicas sostenidas. Las ciudades pueden estimular el crecimiento económico sostenido de los pobres mediante proyectos que requieran alta densidad de mano de obra.

4. Ampliar la inclusión política. Acercar el gobierno a la gente común fomentando el compromiso mutuo, haciendo participar a las personas y los barrios en el diálogo y la toma de decisiones.

5. Promover la inclusión cultural. Incorporar la dimensión cultural a los programas de desarrollo. De este modo se favorece la integración de las minorías étnicas, la preservación de los valores regionales, la salvaguarda de la diversidad lingüística y religiosa, la resolución de conflictos y la protección del patrimonio.

A tal efecto se llevarán a cabo diversas actividades, no sólo el día lunes sino durante toda la semana, en todas partes del mundo. Entre ellas podemos contar conferencias, exposiciones artísticas, encuentros con las ONG, etc. Paralelamente, en Shangai, habrá oradores durante toda la semana, entre quienes podemos contar alcaldes, investigadores, artistas, escritores, miembros de ONU-Hábitat, etc.

Es un solo planeta cual alberga a una población con distintos ideales y creencias, depende de nosotros cuidar lo que nos queda para generaciones futuras. Si lo agotamos todo; ¿En cual otro lugar el hombre podria vivir? Piensalo pongamos de nuestra parte para un mundo mejor.

“Fuente: www.un-ngls.org

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