Éxodo 14: 21-28
Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo. Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios, y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería. Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar. Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.

Esta es la historia bíblica de la versión Reina Valera 1960, la que siempre uso porque es una de las traducciones más exactas.  Leyendo y buscando información sobre la división del Mar Rojo encontré algo interesante en la página de la revista Muy Interesante.  Ellos publicaron un artículo que habla de unos físicos estadounidenses que explican científicamente la división del Mar Rojo.  “Esta historia del libro del Éxodo siempre ha fascinado a los creyentes y lectores, que se preguntan si proviene de hechos reales“, fue lo que dijo Carl Drews, que es el investigador del Centro Nacional para Investigación Atmosférica.  La siguiente imagen es explicando de cómo el viento pudo venir y hacer el efecto de la división del Mar Rojo.

ivision-marrojo

Los físicos explican lo siguiente:

Según el modelo, un viento soplando a 101 km/h durante 12 horas podría haber empujado las aguas, que se estima tendrían 2 m de profundidad. Eso crearía un pasaje seco de unos 3 km de largo por 4,5 km de ancho que habría quedado expuesto durante cuatro horas, tiempo suficiente para que los liderados por Moisés lo atravesaran, pese a que lo hicieron con el viento de frente. “Un grupo de refugiados podría entonces cruzar, y una vez que detenido el viento el agua se uniría velozmente, atrapando a cualquier perseguidor”, subraya Drews.

Desde mi punto de vista, esta explicación me parece muy obvia y nada diferente a lo que dice la Biblia.  La Biblia dice que Moisés extendió su mano sobre el mar e hizo Jehová que el mar se retirase por un viento que venía del oriente.  O sea que estos físicos no han descubierto nada, sino que han probado algo que ya estaba escrito.  Los ateos seguirán buscando más fuentes para decir que esto no fue un acto divino y los creyentes seguirán creyendo que Moisés, con la ayuda de Dios y su varita mágica, dividió el océano.  Por esto entiendo que esto no cambia para nada el punto de vista de un creyente, ya que para ellos Dios puede usar lo que le plazca para actuar.  O sea, que Dios puede usar lo “natural” para perpetuar un acto “sobrenatural” o “divino”.

Por último, el arqueólogo Ron Wyatt descubrió en una excursión que hizo con su hijo al Mar Rojo algunas cosas interesantes.  Entre ellas restos de los carruajes que utilizaban en ése tiempo y algunos fósiles de personas con cascos de ese tiempo también.  Para bajar la presentación en Power Point dale click aquí.

Fuente:
Muy Interesante