Para un cuerpo celeste geológicamente activo como la Tierra, la formación de montañas y otras clases de relieve es algo plenamente común. La actividad de lasplacas tectónicas hacen que algunas se sobrepongan por encima de otras, creando así cordilleras y elevaciones sobre la superficie terrestre (ver cómo se forman las cordilleras).

Ok, esto es lógico en un cuerpo como la tierra ¿pero qué hay de la Luna? Tradicionalmente la hemos visto como un mapa de la historia del sistema solar, en el cual podemos leer impactos y cráteres de meteoritos que nos pueden arrojar pistas sobre la actividad exterior a la Luna. Sin embargo, un descubrimiento de laLunar Reconnaissance Orbiter (LRO) ha aumentado el potencial informativo de laLuna, pues aparentemente en nuestro querido satélite están ocurriendo cosas muy extrañas.

La LRO ha identificado algunas formaciones geológicas sobre su superficie que han sido bautizadas como escarpas lobuladas. Estas se conocen desde las misiones Apollo 15, 16 y 17, y se han localizado sobre la región ecuatorial de laLuna. Sin embargo, la LRO ha descubierto catorce escarpas lobuladas más allá de las conocidas, lo cual estaría implicando una actividad lunar insospechada.

Estas escarpas lobuladas emergen hasta alturas de unos nueve metros sobre la superfiice lunar, y su aparición en mayor número ha inquietado a los investigadores de la NASA. Uno tiende a pensar en tectónica de placas, pero laLuna no está activa en este sentido, por lo que esa explicación no cuadra aquí. La explicación más adecuada parece ser un enfriamiento del interior de la Luna.

Aparentemente el centro de nuestro satélite se está enfriando, y ello hace que se encoja ligeramente. Por supuesto, la corteza lunar debe acompañar este proceso, y como no es un cuerpo dúctil, con la contracción de su interior se generan estas formaciones geológicas.

Anteriormente se había observado un fenómeno similar en Mercurio, pero en laLuna jamás se había interpretado de esta manera. El descubrimiento alerta a laNASA, pues algo interesante ocurre en nuestro satélite. Será cuestión de continuar tomando fotos de alta resolución para comprenderlo mejor, trabajo para la LRO.

***fuente: http://www.ojocientifico.com***