Nuevo Orden Mundial (conspiración)

El lema “Novus Ordo Seclorum” (“Nuevo Orden de los Siglos”) aparece también en el reverso del Gran Sello de los Estados Unidos, e, igualmente, se encuentra inscrito en el reverso de los billetes de dólar estadounidenses.
Desde el punto de vista de la teoría de la conspiración el Nuevo Orden Mundial es un plan diseñado con el fin de imponer un gobierno único – colectivista, burocrático y controlado por sectores elitistas y plutocráticos, etc, – a nivel mundial. Desde este punto de vista tanto los sucesos que son percibidos como significantes o inimicos como los grupos que los causan están bajo el control de un grupo central todo poderoso, un contubernio2 – grupo pequeño, secreto y de gran poder – con objetivos malevolentes para la gran mayoría de la población.
En la realidad actual, la teoría de la conspiración del Nuevo Orden Mundial tiene mayor expresión en los EEUU.

Los illuminati -fundados en 1776- como sociedad secreta con el fin de promover ideas de la Ilustración estuvieron aparentemente envueltos en una conspiración que buscaba reemplazar las monarquías absolutas y la preponderancia de la iglesia con el “gobierno de la razón” que era el objetivo general de la ideología liberal, revolucionaria e igualitaria dominante entre la intelectualidad de la época. Después que el complot fuera descubierto, el grupo fue prohibido por el gobierno bávaro (1784) y aparentemente se disolvió en 1785.
Sin embargo, los documentos relacionados a la conspiración fueron publicados, alertando así a la nobleza y el clero de Europa, y dando a la conspiración una gran publicidad, lo que llevo a algunos pensadores a sugerir que todavía existía, con el fin de derrocar a los gobiernos europeos. Por ejemplo Edmund Burke (1790) le da alguna credibilidad, aunque sin mencionar específicamente cual seria el grupo responsable,1 y Seth Payson alega derechamente -en 1802- que los illuminati todavía existen.

Consecuentemente algunos autores -tales como Augustin Barruel y John Robison, llegaron incluso a sugerir que los Illuminati estaban detrás de la Revolución Francesa, sugerencia que Jean-Joseph Mounier rechaza en su libro de 1801 On the Influence Attributed to Philosophers, Free-Masons, and to the Illuminati on the Revolution of France.
Posteriormente (1903) el servicio secreto ruso de la época publico el famoso Los protocolos de los sabios de Sión como una obra de propaganda antirrevolucionaria, obra que incorporo casi textualmente argumentos encontrados en el Dialogo en el infierno entre Maquiavelo y & Montesquieu, un ataque -en 1864- del legitimista militante Maurice Joly contra Napoleón III.

La tesis central de “Los Protocolos” es que si se remueven las capas sucesivas que cubren o ocultan las causas de los diversos problemas que afectan el mundo se encuentra un grupo central que los promueve y organiza a fin primero, de destruir los gobiernos y ordenes sociales establecidos con el fin ultimo de lograr dominio. Ese contubernio central es un grupo de judíos, que -se alega- controla tanto los sectores financieros como diferentes fuerzas sociales que a su ves son los que -desde este punto de vista- provocan desorden y conflicto social: los masones, los comunistas, los anarquistas, etc.

Nora Levin nota que los Protocolos gozaron de gran popularidad y grandes ventas en los años veinte y treinta. Se tradujeron a todos los idiomas de Europa y se vendían ampliamente en los países árabes, Estados Unidos e Inglaterra. Pero fue en Alemania, después de la Primera Guerra Mundial, que tuvieron su mayor éxito. Allí se utilizaron para explicar todos los desastres que ocurrieron en el país: la derrota en la guerra, el hambre, la inflación, etc., A partir de agosto de 1921, Hitler comenzó a incorporarlos en sus discursos, y se convirtieron en lectura obligatoria en las aulas alemanas después de que los nazis llegaran al poder. En el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, Joseph Goebbels (ministro de propaganda nazi) proclamó: «Los protocolos de los sionistas son tan actuales hoy como lo fueron el día en que fueron publicados por primera vez». En las palabras de Norman Cohn, esto sirvió a los nazis como «autorización del genocidio». Posteriormente y en EEUU, durante el periodo del Peligro Rojo, terroristas norteamericanos de la conspiración -tanto fundamentalistas cristianos como seculares anti-gobierno central – crecientemente abrazaron y promovieron una percepción de la masonería, el liberalismo y la “conspiración judeo-marxista” como la fuerza directora de la ideología del “ateísmo estatal”, “colectivismo burocrático” y “comunismo internacional”. (en EEUU esos términos generalmente se emplean por esos sectores para referirse a, respectivamente, la Separación Iglesia-Estado; acción gubernamental en asuntos de seguridad social y organismos internacionales, tales como las Naciones Unidas)

“Ojo que todo lo ve” en billetes de dolar

Así, por ejemplo, empezando en los 1960, grupos como la John Birch Society y el Liberty Lobby dedicaron muchos de sus ataques a las Naciones Unidas como el vehículo para crear “Un Gobierno Mundial”, promoviendo una posición de desconfianza y aislacionismo en relación a ese organismo. Adicionalmente, Mary M. Davison, en su The Profound Revolution (1966) trazo el origen de la alegada conspiración del Nuevo Orden Mundial a la creación del Sistema de Reserva Federal en EEUU por un “grupo de banqueros internacionales” que posteriormente habrían creado el Council on Foreign Relations en ese país como “gobierno en las sombras”. Cave considerar que en aquellas fechas la frase “grupo de banqueros internacionales” se entendía como referencia a personas tales como David Rockefeller o a familia Rothschild, es decir, judíos.

Posteriormente, y a partir de los 1970, Gary Allen alega que el termino “Nuevo Orden Mundial” es utilizado por una elite internacional secreta dedicada a la destrucción de todos los gobiernos independientes. Con ese autor el mayor peligro deja de ser la conspiración cripto-comunista y se transforma en la elite globalista que algunos identifican con el atlantismo del Grupo Bilderberg. Muchos de los mismos personajes -como Rockefeller- todavía ocupan un papel central pero no ya como cripto-comunista sino como parte de un grupo plutocrático y elitista,18 grupo que controlaría tanto los gobiernos y sus instituciones -especialmente las policías secretas- como organismos internacionales.

Un papel importante en la generalización de esa percepción fue jugado por la trilogía satírica “The Illuminatus”, de Robert Anton Wilson que, a pesar de ser una parodia de la paranoia de sectores norteamericanos acerca de las conspiraciones secretas20 y de que el propio autor ha dicho en más de una ocasión que no pretende que sea tomada en serio, llego a tener influencia, probablemente debido a que Wilson busca crear en el lector una fuerte duda acerca de lo que es real y lo que no, elaborando curiosas teorías a partir de una mezcla de hechos históricos con los fantásticos, citando autores imaginarios pero creíbles con autores reales ya sea obscuros o conocidos pero a veces sutilmente fuera de contexto. (Por ejemplo, citas de Isaac Newton acerca de la alquimia y la orden de la Rosacruz que necesitan cuidadosa examinacion para determinar si son correctas y relevantes.)

Esta “popularidad” de la teoría se acrecentó cuando -en 1990, poco después de la caída del Telón de Acero – el entonces presidente de los EEUU, George H. W. Bush, hizo varias referencias al Nuevo Orden Mundial. A pesar que esas referencias fueron percibidas a nivel internacional como estableciendo -en el contexto político de la fecha- los objetivos de la diplomacia de EEUU – la llamada propuesta de la Pax Americana- muchos las entendieron como una validación de la teoría de la conspiración del NOM.
Especulaciones acerca de los participantes y dirigentes de la conspiración.

Para muchos, los conspiradores son simplemente “ellos”, un grupo amorfo que incluye todo y cualquier individuo u organismo percibido como poderoso. Así, los participantes en la conspiración incluirían o podrían incluir -aparte de los ya mencionados comunistas, anarquistas, judíos, illuminati, plutócratas- grupos tales los masones, la iglesia católica o grupos dentro de la iglesia los políticos los gobiernos (algunos o todos), etc, extendiendo incluso a los Medios de comunicación,  los ecologistas, las Naciones Unidas e incluso los extraterrestres.
Adicionalmente se alega que muchas familias prominentes tales como, por ejemplo, los Rothschilds, Rockefellers, Morgans, Kissingers, y los DuPonts, así como también monarcas europeos, podrían ser importantes miembros, ya que mantienen relaciones tanto como entre si como con figuras de alto poder. Organizaciones internacionales tales como los bancos centrales; o el Banco Mundial, FMI, Unión Europea y la OTAN son mencionadas como componentes esenciales del NOM. Por ejemplo Émile Flourens, Ministro de Asuntos exteriores de Francia, denunció las premisas de la creación de la Sociedad de Naciones (antecesor de las Naciones Unidas) en un libro, señalando las influencías masónicas para crear un gobierno mundial. Gary H. Kah considera que los masones son la fuerza detrás del agenda por un gobierno mundial único, el Nuevo Orden Mundial.

Igualmente los Presidentes y Primeros Ministros de naciones son incluidos en la conspiración. Mas confusamente, también los socialistas o marxistas – Por ejemplo William F. Jasper, un miembro de la John Birch Society, denunció la supuesta pertenencia socialista o marxista de todo los secretarios general de las Naciones Unidas, menbresia que se toma como implicando una futura dictadura mundial. Una teoría parecida a las de John Coleman.

Consecuentemente los partidarios de esta teoría sugieren que ellos pueden decir hasta un cierto grado quien es parte de este grupo. Nadie puede determinar quien “no es” parte del NOM. Igualmente confusa -o extensa- son las especulaciones acerca de cuales serian los dirigentes de la supuesta conspiración. Según muchos de los proponentes de la teoría de la conspiración contemporánea, los Illuminati originales siguen existiendo y persiguen aún el cumplimiento de ese nuevo orden. Este grupo aglutinaría a los personajes más influyentes del mundo, los cuales se reúnen cada año en alto secreto en las reuniones del “Grupo Bilderberg”, guardados en todo momento por miembros de la CIA y el FBI (EE.UU.), el MI6 británico o la KGB entre otros. Entre sus asistentes habituales encontramos -de nuevo- a David Rockefeller y “la familia Rotschild”, junto a la Reina de Noruega y presidentes de corporaciones como General Motors, Pepsi o Chrysler.

Otros grupos que, con alguna popularidad en EEUU en el presente, son percibidos como en tal papel “directivo” se encuentran: “los sionistas”, “el gobierno”, los extraterrestres,  los grupos plutocráticos, el grupo Bilderberg, y, particularmente entre sectores religiosos protestantes, los católicos.
Esta ultima sugerencia gano una renovada popularidad entre esos sectores cuando el conocido telepredicador protestante Pat Robertson alego, en su difundido libro “New World Order” (1991) que tanto Wall Street como el Sistema de Reserva Federal, el Council on Foreign Relations, el Grupo Bilderberg y la Comisión Trilateral organizan la conspiración a fin de ayudar el anticristo.

Otra posibilidad sugerida es una elite a nivel mundial, un grupo de familias ligadas por estrechos lazos de sangre. De acuerdo a David Icke, esta elite mundial está conformada por varias familias poderosas -como las ya mencionadas pero incluyendo específicamente la familia real de Inglaterra- todas los cuales tendrían la misma línea sanguínea, que, remontándose a los reyes de Sumeria, no seria humana sino una raza de casi reptiles ( en sus palabras: “reptilian humanoids”) que el llama la “Fraternidad babilonica” o Anunaki.
Planes putativos de los conspiradores:

En esta área – más allá del aparente deseo de dominación mundial- parece haber aun mas confusión. Sugerencias se extienden desde la implementación del reino del anticristo, la cosecha de energía de los seres humanos, etc, a simplemente ambición sin limites y a mantener a la gran mayoría sometidos y trabajando en provecho de los conspiradores (ver, por ejemplo: Zeitgeist (película). Pero, cualquiera sea ese gran objetivo final, seria imprescindible primero imponer un gobierno mundial.

Así el llamado “proceso de globalización” iniciado a inicios del siglo XX en todo el planeta, sería una de las múltiples facetas del establecimiento progresivo de este nuevo orden. Y para lograr ese nuevo orden los conspiradores buscan mantener al resto tanto en la ignorancia de la conspiración como divididos entre si mismos. Para lo cual fomentan disensiones y conflictos, yendo tan lejos como a implementar actos terroristas a fin de culpar inocentes creando así, por un lado, esa división entre las víctimas de la conspiración y, por el otro, una situación que facilita la implementación de medidas coercitivas y dictatoriales.

“Prueba” del envolvimiento gubernamental en las Conspiraciones del 9/11

Un aspecto esencial de esos planes es la destrucción de los EEUU, “porque solamente los Estados Unidos tienen la capacidad militar y económica para poner resistencia al Nuevo Orden Mundial” Planes para esa destrucción estarían bastante avanzados. En 1999 tropas extranjeras habrían llegado a EEUU en forma clandestina y estarían -desde esa fecha- a la espera de ordenes para proceder contra los patriotas que se opongan a la declaración de “ley marcial” (primer paso para instaurar la dictadura del gobierno mundial). Campos de concentración para esos patriotas ya están preparados64 (desde aproximadamente 1995). Se provee que la resistencia será dura, y en todo caso es posible que la conspiración este planeando exterminar el 90% de la población de EEUU: FEMA esta acumulando cientos de miles de ataúdes. Entre los medios a través de los cuales se obtendrían esos objetivos se encontrarían, por un lado, la destrucción de la estabilidad monetaria de los EEUU y, por el otro, la acrecentaron del poder del gobierno de ese país junto con el acondicionamiento mental de la población. En adición los conspiradores disponen -y utilizan- una serie de programas, actividades y armas secretas, cuyo uso se extiende desde el traspaso secreto de armasconvencionales o avanzadas a regímenes u organizaciones que son públicamente presentados como adversarios o inimicos a EEUU,pasando por formas secretas de vigilancia sobre la totalidad de la población, el control mental de la misma- lo que incluye armas `’síquicas” o “espirituales” – y el uso de “controlados” -individuos bajo la influencia de tales técnicas- ; la investigación y desarrollo de armas que controlan el clima algunas de las cuales podrían ser de origen extraterrestre (HAARP) y la inseminación de enfermedades tales como el SIDA.
Signos y pruebas de la conspiración

Logotipo del Information Awareness Office

De acuerdo con algunos, hay ciertos signos que prueban esta conspiración. Por ejemplo, los extraños murales en el Aeropuerto Internacional de Denver, signos de la Francmasonería en edificios (particularmente en Washington D.C.) y pentagramas en los planos de la ciudad, el símbolo Illuminati en el Sello de Estados Unidos con las palabras “Novus Ordo Seclorum” en latín que significa “nuevo orden de los siglos” (o eras) que fue impreso en los billetes de un dólar desde 1935 por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Morgenthau (hijo) bajo demanda del entonces secretario de Agricultura y futuro vicepresidente de los Estados Unidos, Henry A. Wallace, bajó la influencia de Nicholas Roerich. El logotipo del Information Awareness Office que fue creado por el Defense Advanced Research Projects Agency, tiene el mismo símbolo.

Como prueba adicional se aducen los ya mencionados campos de concentración localizados dentro de los Estados Unidos y que estos campos de internamiento (famosos campos “FEMA”) son signos de que, inclusive antes de haber empezado a operar, la conexión entre sus fundadores y el NOM son directos. Estos campos serán usados para guardar estadounidenses que protesten o den cualquier tipo de lucha contra el gobierno actual y el Servicio Secreto de los Estados Unidos junto a las organizaciones del gobierno serán usadas para controlar la población y aplicar nuevas leyes en caso que se declare Ley marcial.

Críticas

De acuerdo a Jensen y Hsieh la teoría del NOM -o quienes creen en ella- se caracteriza- por poseer una vision cuasi apocalíptica del mundo, que conceptualiza los problemas y tentativa de solución en términos de un mal (todo lo con que no están de acuerdo) y bien (todo lo que aceptan) absolutos, fuerzas que van ineludiblemente a una confrontación final, en la cual -a menudo pero no siempre- las acciones de los creyentes tendrán un papel decisivo. De acuerdo a Barkun los prepotentes de la visión sufren de dos errores: la “falacia furtiva” y “fusión paranoica” que consiste en la absorción de temores de cualquier fuente. Ambos errores se combinan en la visión de un mundo en el cual todos los problemas son producto de conspiraciones en lugar de fuerzas sociales, políticas y económicas que debaten y se confrontan abiertamente, pero llegando a veces a acuerdos.

William Domhoff , profesor de psicología y sociología, escribe -en su “There Are No Conspiracies” que:
Hay varios aspectos de la visión general de la conspiraciones que no coinciden con lo que sabemos de las estructuras de poder. Primero: asume que un grupo reducido de individuos altamente educados y ricos desarrollan, de alguna manera, un deseo psicológico por el poder que los llevaría a hacer cosas que no corresponden con el papel que parecen tener. Por ejemplo, que capitalistas muy ricos ya no estarían interesados en hacer ganancias pero dedicados a crear un gobierno mundial. O que gobernantes elegidos estarían tratando de suspender la Constitución a fin de asumir poderes dictatoriales. Ese tipo de aserciones se han hecho por muchas décadas y, se asegura siempre, “esta ves si se estan implementado”, pero nunca llegan a serlo. Dado que esas aserciones han resultado ser erróneas docenas de veces, tiene mas sentido asumir que los líderes actúan por los motivos comunes, tales como hacer ganancia o objetivos institucionalizados para los políticos. Por supuesto que ellos desean tener ganancias tan grandes como sea posible y ser elegido por mayorías muy grandes, y eso los puede llevar a hacer cosas que son desagradables, pero nada en relación a crear un gobierno mundial único o a suspender la constitución.

Mark C. Partridge -uno de los editores de la revista “Diplomatic Courier” -notando que el nacionalismo ha estado en ascenso, que tanto Rusia como China han reafirmado sus respectivas independencia y poder, que las tentativas de avanzar a una ordenamiento (gobernanza) común o mundial han fallado notoriamente, que las Naciones Unidas parecen incapaces de mantener paz, progreso y estabilidad entre las naciones, etc,- se declara escéptico que tal ordenamiento común a nivel mundial pudiera hacerse realidad antes de dos siglos. Otros escépticos argumentan que la teoría de la conspiración lleva a la población a la desesperanza, cinismo y modos de pensar confusos. Berlet (entre otros) argumenta que tales teorías favorecen movimientos populistas de derecha, los cuales desvían la atención de los verdaderos Crímenes de Estado y sus causas institucionales:

“Movimientos populistas de derecha pueden causar grave daño a una sociedad porque ellos a menudo popularizan xenofobia, autoritarismo, demonización o Culpar a la víctima y conspiraciones. Ellos pueden atraer políticos moderados a adoptar esos temas a fin de atraer a los votantes, legitimando actos de discriminación (o incluso violencia) y abriendo la puerta para que grupos derechistas revolucionarios, tales como el fascismo, puedan reclutar desde movimientos populistas reformistas .

Temores similares han sido expresados por investigadores asociados con el FBI  Esos autores sugieren una cuidadosa aproximación al enforzamiento de las leyes en relación a esos grupos, en la medida que los miembros de los mismos podrían percibir como altamente opresivas o agresivas acciones por parte de los representantes de la ley que otros ciudadanos consideran normales. (por ejemplo, la solicitud de permisos de manejar o incluso el preguntar el porque un vehículo carece de matrícula o patente ha llevado al asesinato de policías por parte de quienes se consideran “independientes” del gobierno). Esos autores notan que algunos han sugerido que las acciones de las fuerzas de la ley empeoraron la situación en situaciones tales como las de Ruby Ridge (1992) y Waco (1993), etc. En consecuencia el FBI emplea en la actualidad una aproximación de “reducción de tensión” en ese tipo de situaciones.

Esas observaciones han llevado a algunos a manifestar preocupación que estas teorías podrían llevar a individuos o grupos a practicar una “resistencia” que podría extenderse desde el activismo patriótico al Asesinato selectivo y el magnicidio, cualquier cosa desde el Terrorismo por actos personales (como posiblemente sean los Ataques con ántrax en 2001 -incluyendo el ataque suicida como en el caso del Atentado aéreo en Austin de 2010- pasando por el semi-organizados -u organizado por grupos reducidos y aislados, como en el caso de Timothy McVeigh; la Conspiración terrorista de los surrealistas blancos (2002) y la Conspiración del gas venenoso (2003) – a las organizadas por organizaciones extremistas propiamente tales, en lo que algunos temen se transformen las organizaciones de grupos paramilitares en EEUU. Esos temores se han acrecentado con la divulgación de Los Diarios Turner (1978), novela que abiertamente promueve la revuelta contra el gobierno de EEUU y una guerra racial con la intención de eliminar “todas las razas no blancas” (incluidas las hispanas) en todo el mundo. Esa novela ha sido asociada a varios hechos violentos, el más notable es el atentado de Oklahoma City en 1995. La crítica a las actitudes que algunos de los prepotentes de la teoría de la conspiración del NOM demuestran viene no solo de observadores externos. A pesar que tales prepotentes se presentan como profesando el libertarianismo, muchos de los partidarios son también abiertamente supremacistas, “eliminacionistas” y “dominionistas”  Esta situación ha llevado a David Icke -quien argumenta que el complot mundial esta bajo el control de una “Fraternidad de extraterrestres” y quien ha dicho que el “Movimiento Patriota Cristiano” son los únicos que lo entienden en EEUU- a decirle a ese grupo:

“No se que es lo que me gusta menos, el mundo controlado por la Fraternidad o el con el cual Uds. buscan reemplazarlo”.