El temblor de tierra que esta madrugada despertó a miles de puertorriqueños causó daños a varias estructuras en los municipios de Moca, Lares , Utuado, Vega Baja y Florida, informó la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AMEAD).

Además, el sismo de 5.8 grados y cuyo epicentro estuvo localizado a 113 kilómetros de profundidad en Moca, ocasionó deslizamientos de rocas en la carretera PR-111 en Utuado, indicó la directora de prensa de la agencia, Melina Simeonides.

Simeonides señaló que en el barrio Espino de Lares, una de las columnas de una estrutura de concreto se deslizó cuatro pulgadas de su base. En la vivienda, había una persona encamada, la cual fue removida.

Mientras, en la carretera PR-111, en el kilómetro 12.2, una residencia sufrió grietas, pero no representa peligro, según la agencia.

En el sector Las Flores, de Vega Baja, se reportó otra vivienda con grietas. Lo mismo sucedió en la comunidad Alturas de Llanes, en Florida. A esta última residencia se enviará personal de emergencias para que verifique los daños, indicó la portavoz.

Mientras, en el barrio Cerro Gordo, sector Lao, las columnas de una estructura sufrieron grietas y perdieron parte de su empañetado. A los residentes de esa vivienda se les pidió que abandonaran el lugar hasta tanto un ingeniero verificara la seguridad de la estructura, informó el director de Manejo de Emergencias de Moca, Adolfo Figueroa.

Otros daños reportados incluyen un árbol caído que interrumpió el tránsito en la carretera PR-348 de Mayagüez. Esta situación ya fue resuelta.

Atemorizados

Mientras, a seis horas del fuerte temblor, una familia en el barrio Voladora de Moca, municipio donde estuvo localizado el epicentro, aún no se atrevía entrar a su casa por temor a la seguridad.

La estructura, según pudo observar El Nuevo Día, tenía grietas en casi todas las columnas sobre las que está construida. Además, la escalera se levantó y en alhunas áreas el empañetado se desprendió.

Carmen Velázquez, quien desde afuera miraba su casa, relató que tan pronto sintió el temblor buscó a su esposo Adolfo Figueroa y despertó a sus hijas para salir de la vivienda. Sin embargo, relató que el temblor era tan fuerte que, a medida que intentaba caminar, sentía que la empujaban hacia atrás. Además, dijo, veía que todo se caía al piso.

Cuando finalmente, la familia salió de la casa, Velázquez fue a la residencia de su papá, quien está en cama, para verificar cómo estaba. Al regresar a la casa fue que se encontraron con las grietas y los cuadros estaban en el piso.

Personal de Manejo de Emergencias llegó hasta el lugar y, tras revisar la estructura, les recomendaron que sacaran una muda de ropa y esperaran a que un ingeniero estrictural revisara los daños para determinar si era segura.

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