El Papa dijo ayer que el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo son opuestos al “bien común” y apoyo las iniciativas que tutelen la vida desde el momento de la concepcion, así como la familia, “Basada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer”.

Benedicto XVI hizo esas manifestaciones en el discurso que dirigió a las asociaciones católicas dedicadas a la pastoral social, con las que se reunió en la iglesia de la Santísima Trinidad, de Fátima, tras la misa que se celebró en la explanada del Santuario luso, a la que asistieron mas de medio millón de personas.

El Pontífice afirmó que el amor incondicional de Jesús hacías los hombres obliga a estos a entregarse gratuita y generosamente a los otros mediante la justicia y la claridad.

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