La mancha de petróleo provocada por el hundimiento de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon continúa su avance imparable hacia las costas de los Estados Unidos mientras los ecologistas y científicos tratan de calcular el impacto presente y futuro que este desastre tendrá en el medio ambiente de la zona.

A pesar de que las estimaciones oficiales calculan que el equivalente a 5000 barriles de petróleo están siendo vertidos al mar cada día, algunos aumentan esta cifra hasta 25.000. Los esfuerzos por contener la mancha se han visto dificultados por el mal clima y a esto se suma que el evento ocurrió durante el auge de la temporada migratoria y reproductiva de muchas de las especies de la zona.

Carl Pope, presidente del Club Sierra, el grupo ecologista más antiguo de los Estados Unidos, sostiene que este es el peor desastre ecológico en toda la historia de la nación. Aun así expertos sugieren que muchas especies también podrían ser capaces de nadar por sus vidas y alejarse de la mancha, la cual se ha intentado contener por todos los medios posibles, incluyendo un incendio controlado.

El desastre supera todo lo conocido ya que las plataformas petrolíferas tienen instalado un dispositivo de seguridad en sus taladros que debe sellar inmediatamente el hueco en caso de un accidente. Sin embargo todos los seguros fallaron en esta ocasión, forzando a paralizar completamente la prospección petrolífera no solo en el Golfo de México sino también en Alaska y las costas del Atlántico.

Lo único seguro es el que el desenlance de esta tragedia ecológica no será feliz pero podría forzar a las compañías petrolíferas a asumir aún mayores recaudos ya que el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha declarado que por ley el coste de la limpieza del derrame deberá ser pagado por la petrolera británica BP. Y como bien sabemos, el único lugar donde esos inmorales tienen alguna terminación nerviosa que sienta dolor es en la billetera.

**Fuente: http://www.ojocientifico.com**