El término conspiración o complot suele referirse a un acto o conjunto de actos realizados por varias personas con ánimo de arrebatar el poder a otro o causar daño.

A lo largo de nuestra historia se han hecho famosas algunas conspiraciones. Muchos se dedican a investigar profundamente a quiénes están detrás de algún crimen, de una gran estafa o de algún tipo de complot.

Entre las grandes y terribles conspiraciones de homicidios están los siguientes hechos:

– El asesinato del presidente de los EEUU Abraham Lincoln

– El asesinato del primer ministro de Israel Isaac Rabín

– El asesinato del presidente John Kennedy

el intento de asesinato de Juan Pablo I o el de Jimmy Hoffa. Aunque hay un gran número de fanáticos que se apuntarían a cualquier tipo de teoría que afirmase que los grandes poderes mundiales se han aliado para planear una trama conspirativa, ello no implica que todas estas teorías sean absurdas, y algunas, de hecho, se han seguido de investigaciones judiciales. Sin embargo, el tipo de casos implicados son tan complicados y dificultosos, que normalmente nunca encuentran una respuesta definitiva, lo cual alimenta siempre el número de partidarios y detractores alrededor de una u otra teoría, aunque sea (en algunas ocasiones) muy disparatada.

Si una pareja se pone de acuerdo en secreto para “escaparse por ahí”, están conspirando…

Si varios políticos se ponen de acuerdo secretamente para desacreditar a un adversario peligroso, están conspirando… La independencia de México inicio cuando la corregidora de Querétaro le avisó a Don Miguel Hidalgo que la conspiración había sido descubierta por el gobierno al servicio de España…

Pero hay de conspiraciones a conspiraciones… Mientras más grande sea el beneficio que obtengan los conspiradores, más importante será guardar el secreto; y para esto usarán todos los medios, recursos y gentes que tengan a su alcance para evitar que salgan a la luz sus intenciones.

Los teóricos más duros de las conspiraciones tienden a tener una visión caricaturizada del mundo, en la que todas las personas se dividen en tres grupos: los conspiradores, los cruzados y los engañados. Los conspiradores son caracterizados como malvados y poderosos, buscan el control por su propia conveniencia. A veces se les supone una inteligencia y unos recursos inimaginables, y su poder no conoce límites. Al mismo tiempo, también se les atribuye una estupidez increíble, porque ¿cómo si no podría haberse destapado su conspiración? Los cruzados son propiamente los creyentes. Sienten que son una pequeña banda de defensores de la libertad que salvan al mundo de una increíble corrupción. El resto de la gente son los engañados.

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