El crecimiento de usuarios  que han tenido las “Redes Sociales”, como My Space, Facebook, Twitter, Sexyono, ente muchos otros, a despertado la atención de los medios de comunicación, inversionistas, sociólogos y profesionales de diversas áreas.

Pero lo que ocurre en estos sitios web, que hace que la gente quede como hipnotizada y navegue mucho tiempo a través de sus páginas, no es algo nuevo. Ocurre desde que se inventó el correo electrónico como sistema (en 1971) y tomo más auge cuando surgió la “World Wide Web”, en 1992.
Nos quedamos “En Bobaos” y “pegados” en las “redes sociales” porque en ellas satisfacemos, de una u otra forma, y en una u otra medida, las siguientes necesidades básicas: Actualidad, Interconexión, Comunicación, Entretenimiento, Protagonismo y Control.

1. Actualidad

Por actualidad me refiero a la necesidad de estar informados sobre nuestro mundo y áreas de interés. Nos motiva saber las cosas que están pasando con temas generales, de cualquier índole, pero también nos resulta interesante lo que está haciendo Pedro, en dónde está viviendo Marta, como le fue a Luis en su viaje, cuántos hijos tiene Virginia y qué es de la vida de Antonio.

Por eso, sitios como Facebook o MySpace, nos ofrecen diversos recursos para estar enterados sobre mucha gente o temas, de distintas maneras. “Raúl cambió su foto”, “Sandra tuvo un nuevo bebé”, “Ricardo creó un grupo”, “Alberto ahora es amigo de Inés”, son sólo algunas de las centenares de mecanismos que utilizan estos sitios para hacernos sentir “actualizados”.

Novedades o informaciones “serias”, o noticias sobre la vida de amigos y familiares, siempre atrapan nuestro interés y nos generan una sensación de actualidad. ¿Quién no se entretiene con un buen chisme (en el mejor sentido de la palabra), más aún si están bien contado, incluye fotos y videos, queda archivado y es fácil compartirlo con otros?

2. Interconexión

En este caso me refiero a la posibilidad de tener fácil acceso a la gente que nos importa. Para el mismo fin se inventaron las libretas de teléfonos y direcciones, primero en papel y después en distintos formatos digitales.

Nos sentimos interconectados porque tenemos la manera de contactar rápidamente a muchas personas, unas de manera regular, y otras a quienes no contactamos casi nunca, pero es bueno tenerlos “a mano”, por si a las moscas. “Uno no sabe cuándo va a necesitar ubicarlos”.

Interconexión en Facebook o Twitter es tener la lista y las fotos de mis contactos o amigos al alcance de un click, y también es tener el potencial de conectarme con otras personas interesantes a través de esos contactos, o a través del propio sitio en donde está publicado mi perfil.

Además, gracias a la tecnología las distancias geográficas se han reducido y podemos estar interconectados a personas, fuentes de información y recursos en cualquier parte del mundo.

3. Comunicación

Sitios como Facebook le facilitan la comunicación a mucha gente, que por falta de tiempo o de habilidades de comunicación escrita, les resulta muy conveniente la posibilidad de enviar un mensaje de afecto a través de unos “bombones virtuales” o un “oso de peluche” (entre muchas otras cosas).

En éstos sitios web, hasta los más inhibidos para la comunicación cara-a-cara se ven beneficiados de poder transmitir a otras personas sentimientos de amistad y amor con el simple gesto de enviar un “obsequio virtual”. La foto de una flor, sin que esté acompañada de ningún texto por parte del remitente, mara muchos resulta un mensaje en si mismo.

Por otro lado, la tecnología de estos sitios web se ocupa de advertirnos (de muchas maneras), de las últimas andanzas de Ramón, o de las nuevas fotos que publicó Teresa, o de la nueva amiga de Sebastián. En otras palabras, sitios como Facebook utilizan muy variados mecanismos informativos para estimular las comunicaciones entre sus usuarios.

4. Entretenimiento

Quizás ésta sea la necesidad que más satisfacemos en las “redes sociales”. No sólo porque nos entretenemos con los últimos chismes sobre la vida de amigos y familiares, sino porque en sestos sitios encontramos muchísimos recursos para canalizar el ocio. Por ejemplo, la innumerable cantidad de “quiz” sobre las diferentes características de la personalidad de cada quien.

¿Pero acaso este tipo de entretenimiento no es el mismo que la gente utiliza desde hace décadas en la sección de “pasatiempos” de diarios y revistas, o a través de todas las lecturas y prácticas relacionadas con la astrología, el tarot, y otras especialidades del mundo del esoterismo?

Y como si fuera poco, Facebook promociona intensamente las competencias virtuales entre amigos, con un espíritu similar al que tienen los video juegos o los juegos de computadora. Por lo que podemos encontrar simulaciones de peleas entre vampiros, carreras de carros o subastas de personas, entre otros. Hay para todos los gustos. Así que alguien siempre cae en las redes de la fiebre…

5. Protagonismo

A todos nos gusta que nos tomen en cuenta, de una u otra manera, y hacia esto está muy enfocado el funcionamiento de los sitios web como MySpace.com, Orkut o Flickr.

Somos protagonistas, debidamente identificados, de todo lo que hacemos públicamente en las “redes sociales”. Sus tecnologías facilitan que la gente no sólo conozca sino que también vea fotos y videos de nuestras actividades.

Alguien podría decir que muchas de esas actividades son muy triviales. Pero para los protagonistas de las mismas en estos sitios web podemos canalizar nuestras opiniones, puntos de vista, creencias religiosas, convicciones políticas, sueños o experiencias diversas.

El que la gente pueda hacer público que su personalidad es imilar a la de uno de los personajes famosos de series de TV, como “Los Simpsons” o “Friends” (sólo por mencionar un par de casos), también es una manera sutil y entretenida de sentirse parte del glamoroso mundo de Hollywood…

6. Control

Aunque no es absoluto ni 100% seguro, en las redes sociales tenemos control para determinar a quién leemos, a quien dejamos que se entere de nuestras intimidades, en qué juegos invertimos nuestro tiempo de ocio y a quien le seguimos el juego en un momento determinado.

Por supuesto, como todo juego, es muy fácil no darse cuenta que la navegación de estos sitios web se vuelva una especie de adicción y terminemos pegados largas horas en los mismos. Y como toda adicción, también es fácil perder el control o el grado de conciencia del tiempo que invertimos navegando en Sexyono o Facebook, y perjudiquemos de alguna manera nuestra vida personal o laboral.

Tenemos control para determinar cuanta información personal publicamos en estos sitios. Pero debemos estar pendientes de no pecar por inocentes ofreciendo datos de nuestras vidas que después puedan ser utilizados para perjudicarnos. En estos sitios web no es muy difícil que gente inescrupulosa use una falsa identidad para “sacarnos” información que después utiliza para ocasionarnos algún daño emocional, moral o material.

Ya hay teléfono y sistemas operativos para PC que solo vienen para entrar a las redes sociales.

tenemos que afrontar el Futuro

**info se extrajo de Google**